
Jorge Quiroz endureció el tono y prometió cobrar CAE a deudores, donde además señaló “espero no ver manifestaciones”.
El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, puso el foco sobre un grupo de deudores del Crédito con Aval del Estado (CAE) que, pese a registrar altos ingresos, mantienen morosidades con el fisco.
La señal abre un nuevo frente en el debate sobre financiamiento estudiantil, esta vez desde la perspectiva de la responsabilidad fiscal y de las herramientas de cobro que el Ejecutivo puede activar frente a quienes no han regularizado su situación.
El secretario de Estado reveló que instruyó cruces de bases de datos para revisar la situación de los morosos del CAE, lo que permitió detectar un grupo de 1.800 personas con sueldos brutos superiores a $5 millones. Ese universo generaría una merma para el Estado de unos US$20 millones.
El planteamiento toma fuerza en un escenario donde la morosidad del CAE ha seguido creciendo en los últimos años y donde el Estado ya aparece como acreedor directo de cientos de miles de beneficiarios.
El Gobierno endurece el tono frente a deudores con altos sueldos
La advertencia del ministro fue directa: “Los vamos a ir cobrar y vamos a actuar muy ágilmente en las potestades del Ejecutivo que incluye embargos”, declaró, junto con remarcar que espera no ver defensas públicas hacia personas con rentas tan elevadas.
El contexto de fondo también explica el tono. Datos publicados por La Tercera muestran que a diciembre de 2025 el Estado había ejecutado garantías y se había convertido en acreedor directo de 423.200 egresados con CAE y de otros 170.500 desertores, mientras el saldo estimado total de los créditos llegaba a US$14.100 millones. Ese mismo reporte subraya que los deudores con garantía ejecutada pueden suscribir convenios de pago con Tesorería para normalizar su situación.
El mensaje de Quiroz apunta a intentar separar a quienes enfrentan reales dificultades económicas de aquellos que, según el diagnóstico oficial, podrían pagar y no lo están haciendo.
